Cuando pensamos en bodas verdes, erradamente pensamos en un tipo de boda que algún ecologista apasionado pueda pedirnos de vez en cuando, pero mientras más estudio el comportamiento de los jóvenes latinoamericanos, más me convenzo que su visión de vida va mucho más allá de lo que nosotros como  proveedores podemos comprender en este momento.

 


Hacer una boda ecológica, se trata en realidadde utilizar insumos que no alteren nuestro medio ambiente, disminuir los desperdicios y optimizar los recursos, esto ya es un requisito esencial en algunos destinos de bodas, pero es un elemento muy deseable para los clientes milenios – y posteriores- independientemente del tipo de boda quedeseen tener.

Así pues las bodas verdes no son una moda o una tendencia:  es un cambio fundamental en nuestra forma de hacer nuestro trabajo, es una exigencia no solo de los clientes sino de la sociedad, de las generaciones que vienen y además es una convicción personal de los empresarios en bodas y eventos.

Creo firmemente que la capacitación y certificación en la planeación de bodas con responsabilidad social y amigables con el ambiente es fundamental para el wedding planner de hoy, es un medio de diferenciación y una forma totalmente innovadora de ver la producción de bodas: más amigable, más responsable y consciente.  Pero sobre todo es una innovación necesaria y una contribución a nuestra calidad de vida.

Como empresarios y como parte de este hermoso planeta debemos pensar mucho más allá… una cultura verde nos beneficia a todos: novios, proveedores, planners, locaciones, destinos y sociedad civil, incluyámonos en este cambio de consciencia, poniendo nuestro granito de arena desarrollando nuevas maneras de trabajar privilegiando el medio ambiente y elevando nuestra forma de vivir equilibradamente con nuestro planeta, creando buen karma para ti, tus clientes y los tuyos.